No. Si te preocupa que masturbarte demasiado esté reduciendo tus niveles de testosterona en secreto, puedes dejar esa preocupación de lado.
La idea lleva muchísimo tiempo circulando, y la cultura fitness de internet le dio una segunda vida. Que la eyaculación “agota” la testosterona, arruina tus ganancias musculares y afecta tu progreso en el gimnasio; probablemente hayas escuchado alguna versión de esto en un video donde alguien lo dice con muchísima seguridad. Cuando algo se repite lo suficiente, empieza a parecer cierto, incluso cuando no hay evidencia que lo respalde. Pero no es verdad.
La masturbación es una parte normal de la vida sexual en solitario. Sí, algunas hormonas cambian brevemente después de eyacular, pero eso es simplemente parte de la respuesta sexual. Nada de esto se traduce en un problema de testosterona a largo plazo, y no necesitas dejar de masturbarte para mantener tus niveles hormonales.
Aunque quizá esa no sea realmente la razón por la que llegaste hasta aquí. Tal vez has notado menos energía, una disminución del deseo sexual o algún otro cambio, y estás tratando de entender qué está pasando. Eso sí merece atención, pero no necesariamente tiene que ver con la masturbación. El hipogonadismo, “una afección médica en la que el cuerpo no produce suficiente testosterona”, existe y merece un diagnóstico adecuado, no una suposición basada en un hábito.
¿Qué dice la investigación sobre la masturbación y la testosterona a largo plazo?
Primero, la parte honesta: la investigación disponible todavía es limitada. La mayoría de los estudios siguen a un número pequeño de hombres jóvenes durante unas horas, no durante años. Así que nadie ha estudiado realmente “qué pasa después de una década de esto”, y quien diga que lo sabe con total certeza está exagerando lo que la evidencia puede decirnos. Lo que sí muestran de manera consistente los estudios disponibles es que no hay una disminución duradera de la testosterona ni una relación entre la masturbación y una deficiencia clínica de testosterona.
Por ejemplo el estudio piloto aleatorizado cruzado de 2021, comparó la masturbación con otras condiciones en hombres jóvenes y sanos. La testosterona libre cambió ligeramente a lo largo del día. Sin embargo, las proporciones hormonales que los investigadores estaban observando (las que podrían indicar un agotamiento hormonal), no mostraron cambios significativos.
También vale la pena recordar que la testosterona tiene su propio ritmo natural, independientemente de lo que hagas. Por lo general, alcanza sus niveles más altos por la mañana y disminuye conforme avanza el día. Por eso, un análisis de sangre aislado es simplemente una fotografía del momento en el que te lo realizaste, no una prueba de algo que hiciste una hora antes.
¿Qué pasa con la testosterona durante y después de la masturbación?
La excitación sexual es un proceso que involucra a todo el cuerpo. Aumenta la frecuencia cardiaca, el sistema nervioso se activa y las hormonas también experimentan algunos cambios. Después, el cuerpo vuelve a su estado habitual y las hormonas, incluida la testosterona, siguen su patrón normal.
Cambios hormonales a corto plazo durante la excitación sexual
Estos estudios en particular son de pequeña escala y solo captan el momento justo alrededor del orgasmo, lo cual es útil para entender ese instante, pero no para predecir los niveles basales de testosterona de alguien a lo largo de meses o años.
¿Y qué han encontrado? A veces, un pequeño aumento durante la excitación; otras veces, simplemente una menor disminución de la testosterona que normalmente ocurre por la tarde. El estudio piloto de 2021 detectó cambios breves en la testosterona libre tanto con la estimulación como con la masturbación, pero no encontró efectos perjudiciales posteriores.
Un estudio anterior sobre el orgasmo inducido por la masturbación encontró lo mismo: los niveles de testosterona en plasma no disminuyeron. La prolactina sí aumentó, lo cual es completamente normal y probablemente explica esa sensación de relajación o sueño que muchas personas sienten justo después. Sentirte diferente no significa que tus hormonas se hayan desplomado.
¿Por qué los cambios temporales no significan que tengas niveles bajos de testosterona?
Las hormonas nunca son estáticas. El sueño las afecta. Estar enfermo las afecta. Los médicos solo usan el término «hipogonadismo» cuando los niveles son consistentemente bajos y van acompañados de síntomas reales; una caída momentánea después del orgasmo ni siquiera se acerca a ese umbral.
Si te has sentido lento o desmotivado justo después de masturbarte y eso te ha hecho entrar un poco en una espiral, es comprensible, especialmente si ya estás ansioso por tus hormonas. Pero esa sensación suele ser simplemente tu cuerpo pasando del estado de excitación al descanso. Ahora bien, si la falta de energía continúa mucho después de ese momento, vale la pena investigarlo. Y probablemente la masturbación no sea la causa.
¿Dejar de masturbarte aumenta la testosterona?
Algunos estudios muestran un aumento temporal de la testosterona durante la abstinencia. Ninguno de ellos demuestra que sea duradero, ni que la abstinencia trate los niveles bajos de testosterona.
¿Qué han encontrado los estudios sobre la abstinencia?
Este ámbito de la investigación es especialmente escaso. Un estudio de 2001, realizado apenas con diez hombres, encontró niveles más altos de testosterona después de tres semanas sin actividad sexual. Y eso es prácticamente todo. No hubo seguimiento para saber si el aumento se mantenía, no se demostró ningún beneficio para la salud y tampoco se observó un cambio real en la respuesta del cuerpo al orgasmo después de ese periodo.
Un estudio más reciente de 2021 apunta a un panorama igualmente limitado. Se encontró que la masturbación parecía contrarrestar temporalmente la disminución diaria normal de la testosterona libre, pero no tuvo un efecto significativo en las proporciones hormonales. Los propios autores señalan que hacen falta estudios más grandes.
Quizá también te hayas encontrado con un dato muy específico: que la testosterona aumenta hasta el 145.7 % del nivel inicial al séptimo día sin eyacular. Suena increíblemente preciso, y probablemente esa sea una de las razones por las que se volvió tan popular. El dato proviene de un artículo de 2003 con 28 voluntarios, y ese artículo fue retirado en 2021 porque presentaba un alto grado de coincidencia con una publicación anterior. Aun así, la gente sigue citándolo. La retractación rara vez aparece cuando el dato vuelve a compartirse.
Afirmaciones sobre NoFap y la retención de semen
Hay personas que realmente se sienten mejor después de reducir la masturbación o dejar de consumir pornografía, especialmente cuando había empezado a sentirse como algo compulsivo o les estaba quitando demasiado tiempo. Esa es una razón completamente válida para cambiar un hábito.También hay personas dentro de las comunidades NoFap o de retención de semen que cuentan que han experimentado más confianza o energía, a veces relacionadas con la sensación de disciplina que desarrollaron. Esas experiencias no tienen por qué ser inventadas. Lo que no demuestran es que hayan estado “perdiendo” testosterona a través de la eyaculación. Adoptar una nueva rutina puede mejorar tu estado de ánimo por sí sola, sin que las hormonas tengan nada que ver.
No existe una frecuencia de masturbación que sea médicamente “correcta”. Si lo que haces te resulta cómodo y no interfiere con tu vida, esa es una buena guía.
¿Qué causa realmente los niveles bajos de testosterona?
Cuando la testosterona está baja, la causa suele estar relacionada con los testículos o con las señales del cerebro que les indican que deben producirla. Muchas de estas causas pueden tratarse. La masturbación nunca ha sido una de ellas.
Causas médicas de los niveles bajos de testosterona
La Sociedad Endocrina señala factores como las lesiones o infecciones testiculares. Los tratamientos contra el cáncer también pueden reducir la producción de testosterona. Las enfermedades de la hipófisis pueden interrumpir la señal que viene del cerebro antes de que llegue a los testículos. Algunas condiciones genéticas también pueden influir.
Algunos medicamentos, como los opioides y los corticosteroides, pueden disminuir los niveles de testosterona. El uso previo de esteroides anabólicos también puede mantener suprimida la producción natural del cuerpo incluso después de haber dejado de consumirlos.
Nada de esto significa que una persona con testosterona baja haya hecho algo mal. Pero encontrar la causa real es mucho más útil que intentar adivinarla.
Factores de salud y estilo de vida
Tanto la obesidad como la diabetes tipo 2 aumentan el riesgo de hipogonadismo. Lo mismo ocurre con los trastornos del sueño no tratados. Una enfermedad grave, una nutrición deficiente y un entrenamiento que excede en mucho la capacidad de recuperación del cuerpo pueden reducir los niveles, al menos temporalmente.
Pero el estilo de vida solo explica una parte del panorama. “Solo duerme más” no es un diagnóstico, y alguien puede estar haciendo todo bien y aun así desarrollar un problema hormonal real. En esos casos, consultar con un profesional de la salud es justamente lo que permite distinguir entre una disminución pasajera y un problema persistente.
Algunas de estas causas subyacentes pueden mejorar cuando reciben el tratamiento adecuado. Dejar de masturbarte no trata ninguna de ellas.
¿Cómo se diagnostican los niveles bajos de testosterona?
El diagnóstico requiere una combinación de síntomas y análisis de sangre. Ninguno de los dos, por sí solo, cuenta toda la historia.
Posibles síntomas
Una disminución del deseo sexual suele ser lo primero que notan las personas. Las erecciones espontáneas pueden volverse menos frecuentes o incluso más difíciles de conseguir. La energía y la masa muscular también pueden cambiar, aunque generalmente de forma más gradual. La fertilidad también puede verse afectada.
Sin embargo, ninguno de estos síntomas apunta directamente a niveles bajos de testosterona por sí solo. El estrés puede afectar el deseo sexual. El estrés, la depresión, las dificultades en las relaciones y algunos medicamentos pueden causar síntomas similares a los de la testosterona baja. Precisamente por eso, los síntomas deben analizarse junto con los resultados de los análisis, no en lugar de ellos.
Si has notado algún cambio y te preocupa, eso es motivo suficiente para hablarlo con un profesional de la salud. No necesitas demostrar que el problema es grave antes de pedir ayuda.
Análisis de sangre para medir la testosterona
La guía de la Sociedad Endocrina es clara: el hipogonadismo debe diagnosticarse únicamente cuando existen síntomas reales junto con niveles bajos de testosterona, confirmados mediante un segundo análisis de sangre en ayunas realizado por la mañana.
En la práctica, eso significa al menos dos exámenes de sangre temprano por la mañana en días distintos. La Asociación Americana de Urología utiliza 300 ng/dL de testosterona total como referencia, aunque los rangos pueden variar según el laboratorio y los síntomas siguen siendo fundamentales para que un profesional interprete el resultado.
Si el panorama aún no está claro, un profesional de la salud puede solicitar una prueba de testosterona libre u otros análisis hormonales para determinar dónde podría estar el problema. Una mala noche de sueño, una gripe fuerte o un periodo de entrenamiento especialmente intenso pueden hacer que un resultado aislado salga más bajo sin que eso signifique que exista un problema a largo plazo.
No empieces un tratamiento con testosterona ni tomes un “potenciador” de testosterona comprado en internet solo por tener ciertos síntomas. El tratamiento puede reducir la producción de espermatozoides, así que si la fertilidad es importante para ti, es fundamental hablarlo con un especialista antes de comenzar cualquier tratamiento.
¿La masturbación afecta el crecimiento muscular o el rendimiento físico?
Vale la pena señalar desde el principio: la investigación al respecto es escasa, y casi todos los participantes estudiados han sido hombres, así que toma las conclusiones como un punto de partida, no como la última palabra.
Dicho esto, no hay evidencia que demuestre que la masturbación detenga el crecimiento muscular. La fluctuación hormonal que se produce alrededor del orgasmo simplemente no es lo suficientemente grande ni duradera como para contrarrestar los efectos del entrenamiento de resistencia.
Una revisión sistemática de 2022 analizó nueve estudios cruzados, con un total de 133 personas. La actividad sexual, ya fuera coito o masturbación, ocurrió entre 30 minutos y 24 horas antes del ejercicio. Tanto en las pruebas de cardio como de fuerza, el rendimiento se mantuvo sin problemas.
Un estudio cruzado más pequeño de 2026 llegó a la misma conclusión: no hubo caída en el rendimiento, y de hecho las personas ejercitaron un poco más de tiempo después de masturbarse que después de abstenerse. Un solo estudio pequeño no es prueba de que la masturbación mejore tus entrenamientos. Solo es una evidencia más en contra de la idea de que los arruina.
Lo que realmente importa aquí es cómo tú te sientes después. ¿Te deja relajado y con sueño? Quizá quieras darte un poco de tiempo antes de ir al gimnasio. ¿No notas ninguna diferencia? Entonces no hay ninguna razón hormonal para cambiar lo que haces.
La constancia y la recuperación son las que realmente hacen la diferencia en tu progreso. El momento de tu último orgasmo, no.
¿Tienes alguna otra pregunta sobre tu cuerpo o tu vida sexual? Puedes preguntarle a Myka de manera privada, gratis y sin prejuicios.
Fuentes
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34937544/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11760788/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12659241/
- https://www.endocrine.org/clinical-practice-guidelines/testosterone-therapy
- https://www.auanet.org/guidelines-and-quality/guidelines/testosterone-deficiency-guideline
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36114261/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41390043/
